Los frutos secos son un componente esencial de la dieta mediterránea y España es uno de los mayores consumidores del mundo de estos alimentos.
Son numerosos sus efectos beneficiosos para la salud. Todos ellos son ricos en vitamina E (con propiedades antioxidantes), vitaminas del grupo B y sales minerales como el fósforo, calcio, magnesio, cobre, hierro, etc.
Además, los frutos secos son muy ricos en fibras, por lo que su consumo favorece el tránsito intestinal.
También está demostrado su efecto beneficioso para reducir el colesterol y, con ello, el riesgo de enfermedades cardiovasculares.

